DiscoAzul.com   Ofertas Dell
Nov 30

NADA. Contra la mal llamada ‘piratería’ - no la que ocurre en las costas de Somalia, sino contra los pacíficos ciudadanos que hacen clic en un enlace - no hay que hacer absolutamente NADA.

Primero, porque hacer clic en un enlace o usar un programa de descarga es lo más natural del mundo en Internet. Está en su mismísimo diseño, en sus protocolos. Es inevitable, y cualquier intento de impedirlo fracasará como han fracasado hasta ahora. Perseguir lo que no puede ser perseguido es absurdo.

Segundo, porque no es malo. No es robar. No se puede comparar al robo de propiedad física, es una falacia conceptual que solo los más ignorantes se atreven a mantener. La difusión no perjudica a los artistas cuando se asume que el modelo de cobrar por copia ha desaparecido. No se puede aspirar a cobrar por algo, generar una copia, que ya no cuesta nada. Producir música no es gratis, copiarla sí. Por tanto, hay que generar valor de otra manera. Proteger el negocio de las copias es absurdo.

Tercero, porque generar valor de otra manera no es imposible. Tal vez no requiera las costosas y pesadas estructuras que determinadas empresas mantenían para ello y se vean obligados a aligerarlas, pero no es imposible. Quien genere recursos con la propiedad intelectual de otros debe pagar por ello. En el nuevo entorno existen infinitas maneras de generar valor y de hacer que alguien pague por tu producto, sin extorsionarlo mediante un injusto canon o gravarlo con un impuesto arbitrario. Subvencionar la ineficiencia es absurdo.

Artículo completo | ¿Qué hacer contra la ‘piratería’?: NADA (Asociciación de Internautas)




Nov 28

“Ninguna restricción a los derechos y libertades fundamentales ha de ser impuesta sin la resolución previa de las autoridades judiciales”. Esta frase, que podría sonar demasiado evidente, ha puesto en jaque a las asociaciones de internautas, el Parlamento Europeo y la Comisión en contra de los Gobiernos de la UE, que han decidido obviarla en la reforma legislativa del sector de las telecomunicaciones.

Tras esta frase, conocida como la Enmienda 138, se encuentra la intención de Francia de que las operadoras de Internet avisen tres veces a los usuarios cuando visiten páginas web o utilicen programas “ilícitos” que vulneren los derechos de autor. Dentro de estos programas, las sociedades de gestión de derechos incluyen los programas P2P (como eMule o BitTorrent), que permiten el intercambio de archivos entre usuarios.

Tal y como adelantó Público, los ministros de Telecomunicaciones decidieron, en su reunión en Bruselas, no incluir la enmienda, y aceptaron por unanimidad el texto presentado por el país que, por ser el presidente de turno de la UE, modera las discusiones: Francia.

“Nos hemos centrado en el continente y no en el contenido”, afirmó en rueda de prensa Luc Chatel, secretario de Estado de Industria galo. “Francia decidió no incluirlo y por tanto no lo hemos tratado”, corroboró Francisco Ros, secretario de Estado de Telecomunicaciones, sin declararse partidario de la enmienda sino de “un equilibrio entre los derechos de los autores y los usuarios”.

Sin embargo, el representante danés sí sacó el tema en la reunión a puerta cerrada para pedir que se reflejase la cláusula, según confirmó su portavoz Klaus Juel Werner a este periódico. “Lo hemos sugerido tras el mandato ayer (por el miércoles) de nuestro propio Parlamento, que considera que este paquete legislativo no debería hablar del contenido legal o ilegal”.

La decisión no significa que las operadoras puedan controlar a los usuarios, pero permite a los Estados miembros que sigan el ejemplo francés y cambien la legislación para hacerlo.

Artículo completo | Unión Europea contra los internautas (Rebelión)



Nov 26

Todos aquellos que hayan contenido una retahíla de maldiciones mientras llenaban el depósito del coche (me refiero a la época del barril de petróleo a 140 dólares) disfrutarán de unos buenos momentos al consultar un especial de la web de The Guardian dedicado a los problemas económicos que afrontan los países productores. Con el barril hoy a 52 dólares, saudíes, iraníes, venezolanos y unos cuantos más ven cómo sus previsiones económicas no valen ya para nada. La venganza es un placer difícil de igualar.

En cualquier recesión, y más si tiene proporciones bíblicas, la demanda de petróleo se derrumba, y no sólo por los automóviles. Algunos se preguntarán qué papel juega en estos momentos la especulación en los mercados. Recordarán que hace unos meses unos cuantos análisis exagerados y unos titulares ridículos achacaban toda la responsabilidad del elevado precio a la especulación sin atender a esos pequeños detalles relacionados con la oferta y la demanda.

Artículo completo | Sobre el petróleo y el mito de los especuladores (Guerra Eterna)



Nov 19

Frente al seísmo actual y al delirio de los mercados, un poco de perspectiva es necesaria para comprender las raíces sociales de la crisis. Es tanto más necesaria si se tiene en cuenta que las consecuencias sociales de la recesión que viene son considerables.

Una crisis con varios niveles

La crisis actual no es sólo una crisis financiera. Combina diferentes elementos que hay que tomar en su totalidad para comprender su profundidad. Para ir a lo esencial, es una crisis que afecta a los fundamentos mismos del capitalismo. Todo comienza con el gran giro de los años 1980, marcado en el interior de cada gran país capitalista por una degradación de la correlación de fuerzas entre capital y trabajo en detrimento de los asalariados. Se pone en pie un nuevo modo de reparto, apoyado en la baja tendencial de la parte de las riquezas producidas que van a los asalariados /1. La tasa de ganancia se restablece pero no conduce a un aumento comparable a la tasa de acumulación /2. Dicho de otra forma, la parte de la ganancia no invertida aumenta y engendra un flujo permanente de “capitales libres” que toman la forma de activos financieros a la búsqueda de una rentabilidad máxima.

La mundialización ha reforzado este proceso: la libertad de circulación de los capitales, la desreglamentación bancaria, el recurso a las deslocalizaciones, han permitido agravar la presión sobre los salarios. Reivindicando una hiperrentabilidad máxima, los mercados financieros imponen sus criterios y reducen los proyectos de inversión considerados como suficientemente rentables.

Una primera interpretación consiste en distinguir el “buen” capitalismo productivo del “mal” capitalismo financiero. Los mercados financieros son entonces presentados como un parásito, una excrecencia, que bastaría con eliminar o “regular” para volver a un funcionamiento “normal” del capitalismo. Pensamos, al contrario, que el capitalismo contemporáneo es un “puro capitalismo” en el sentido de que los mercados financieros no son una distorsión sino, al contrario, el medio para que funcione plenamente según sus propios criterios: la esencia del capitalismo sigue siendo la búsqueda de un beneficio máximo que pasa por la explotación de los trabajadores y ha tenido siempre como vocación extenderse al conjunto del mundo. Pero el rey está desnudo: el capitalismo prefiere no responder a las necesidades sociales insuficientemente rentables más que arriesgarse a la bajada dfe la tasa de ganancia.

Artículo completo | ¿Adonde va la crisis? (Rebelión)



Nov 17

La cumbre del llamado Grupo de los 20 (G-20) concluyó ayer en Washington con el fracaso en fraguar un acuerdo concreto en torno a la regulación del mercado financiero, y con compromisos de los participantes de preservar los “principios del mercado, el libre comercio y los regímenes de inversión”

Sin duda habría sido ingenuo pensar que en una sola reunión se pudiese rediseñar la llamada arquitectura financiera mundial y avanzar en la construcción de un modelo económico distinto del actual, cuya voracidad y libertinaje ha conducido al mundo a una severa crisis. En cambio, era por lo menos deseable que surgieran medidas concretas en torno a la regulación de los mercados financieros, a efecto de prevenir nuevos desequilibrios en el futuro. En la declaración final, sin embargo, apenas se enumeran compromisos de carácter genérico con miras a la urgente reforma del sistema financiero, así como líneas muy generales de acción.

Es pertinente recuperar los asertos de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien señaló que el mundo se encuentra “no sólo ante un problema financiero, sino frente al fin de un modelo económico y político que pregonaba la falta de controles como concepto”, así como los del mandatario de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien atribuyó la desesperante situación actual a “la absoluta falta de mecanismos serios de regulación de los mercados financieros”. Estas consideraciones, de obvia sensatez, parecen haber sido ignoradas por el conjunto de los participantes en la cumbre del G-20.

Artículo completo | G-20: pocos avances (Rebelión)



Nov 16

La vaca nos da su leche, la oveja nos da su lana, el árbol nos da su madera… son algunas de las primeras cosas que aprendemos en la escuela o en la casa. En su infinita generosidad la naturaleza parece haber dispuesto que todo lo que exista le sea dado al “hombre”.

Y, sin embargo, nunca he visto a una vaca que se ordeñe y entregue su leche al ganadero, como tampoco he visto que las ovejas se esquilen unas a otras para ir luego balando satisfechas a entregar su lana a los pastores. ¿Alguien ha visto a un árbol que se tale y se pode mientras el leñador descansa?

La gallina nos da sus huevos, las abejas nos dan su miel y el río nos da su agua… pero ¿realmente nos lo dan? ¿No será que se lo arrebatamos?

La leche de la vaca podría seguir tomándosela el ternero, y antes de que esquiláramos a las ovejas ya éstas disponían de métodos para aligerar el peso de su lana, como los árboles mudaban su aspecto sin necesidad del hacha o de la sierra.

Las vacas, en su benéfica existencia, no se limitan a darnos su leche. También nos dan sus solomillos, sus lomos, sus costillas, sus morrillos, al igual que el resto de animales que nos dan sus pieles e, incluso, las dos orejas y el rabo.

En justa correspondencia a tanta dádiva animal, hacemos a las vacas responsables de la locura humana, cuando no a sus excrementos causa del deterioro ambiental, con la misma alegría con que acusamos a corderos y cerdos de la fiebre aftosa o la porcina, a las aves de contraer la gripe o a los árboles de extender los incendios.

Usar el verbo dar para resumir tantos años de mercado e industria, de explotación y saqueo, no es lo más correcto ni creíble.

Podrá parecer una tontería, no descarto que lo sea, preocuparse a estas alturas del buen uso que hagamos de los verbos cuando, además, no son estas reflexiones el anticipo de mi renuncia a los huevos fritos con jamón o a la chaqueta de lana, como algún avezado lector ya estará presumiendo.

Artículo completo | El fracaso de “Dios” (Rebelión)



Nov 15

Cuando el ego es tan grande que no cabe en el yo, se refugia en el plural mayestático para parecer más alto. Viene de la retórica romana, del latín: pluralis maiestatis, plural de majestad. Lo usaron los reyes y los papas, la sangre azul y el purpurado de Roma. Consiste en cambiar la primera persona del singular por la del plural, nosotros en lugar de yo, y así hacer multitud donde sólo hay una persona más, otro mortal. La lengua es arquetipo de la cosa y en la letra del plural mayestático se suele esconder la soledad. Cuando un líder se sabe respaldado, no necesita de estas trampas. Ahora que los reyes se llenan de orgullo y satisfacción ellos solitos, el plural mayestático sólo lo usan los fanfarrones; los que presumen de lo que carecen.

“Lo que le debemos a Bush”, tituló el viernes un artículo José María Aznar en el diario francés Le Figaro. Debemos, primera persona del plural. ¿Nosotros? Como no me reconozco en la deuda, miro al Aznar mayestático. Sus compromisos pendientes con el peor presidente de Estados Unidos que vieron los tiempos son muchos. Le debe, entre otras cosas, una plaza en la Universidad de Georgetown, los pies encima de la mesa del rancho Crawford, la inspiración para unas frases dignas de esculpir en piedra (”siempre tendrás un bigote a tu lado”) y un puesto en el consejo de administración de la mayor compañía de medios del mundo, News Corp. Las deudas son suyas, pero las letras las pagamos nosotros. La medalla del Congreso costó su buena factura: dos millones de euros en lobby para un honor que ni siquiera llegó a recibir. El equipo de baloncesto de Georgetown cuenta ahora con un patrocinador atípico: el Ayuntamiento de Madrid donde trabaja doña Ana Botella a las órdenes de Ruiz-Gallardón, you know now. Y sus pies encima de la mesa -la otra foto, junto con la de las Azores, que mejor define al ex presidente del Gobierno- nos costó una guerra donde ya han muerto más de cien mil civiles.

Artículo completo | Las deudas que deja Bush (Escolar.net)