Pocos sectores de la economÃa española, y es posible que ninguno con el carácter homogéneo del de las TIC (tecnologÃas de la información y comunicaciones), pueden presumir de haber alcanzado un volumen de actividad que supere los 100.000 millones de euros al año, manteniendo al mismo tiempo perspectivas de crecimiento que pueden desafiar, si la polÃtica económica no lo dificulta, la crisis financiera y económica que nos envuelve.
Después de haber contribuido por décadas a la caÃda de los precios y a la mejora de la productividad de los demás sectores económicos consumidores y usuarios de sus tecnologÃas y liderar solo el esfuerzo privado nacional en innovación y desarrollo (I+D), el sector TIC contiene energÃa potencial suficiente para seguir creando riqueza y empleo altamente cualificado y remunerado. Asà como capacidad para propagar mejoras de productividad a toda la economÃa, contribuir a la reducción de nuestro déficit comercial y acrecentar el impulso innovador schumpeteriano que tan bien hace al quehacer económico, vertebrando asà un nuevo modelo de crecimiento sostenido en el tiempo y sostenible desde el punto de vista del ahorro energético y la conservación de la naturaleza.
ArtÃculo completo | El lastre del canon digital (El PaÃs)


