Encerró durante 24 años a su hija en un sótano secreto de su casa, la violó cuando le apetecía y engendró siete hijos con ella. El jubilado austríaco Josef Fritzl desveló ayer en el semanario News los motivos de su crimen: “Desde el comienzo de su pubertad, Elisabeth dejó de respetar cualquier regla. Se mezclaba con gente asquerosa que no era buena para ella”, se justifica el llamado monstruo de Amstetten en declaraciones difundidas en esa revista porsu abogado, Rudolf Mayer.
Fritzl explica por qué quiso tener hijos con ella: “Porque en realidad siempre lo deseé”. Cuenta que él creció como hijo único bajo la tutela de una madre dominante y siempre deseó tener una gran familia. No le bastaron los siete hijos que tuvo con su esposa, Rosemarie. “Para mí fue bonito tener en el sótano a otra familia de verdad, con una mujer y un par de niños”, señala.
Noticia completa | «Fue bonito tener en el sótano otra familia de verdad» dice Fritzl (Público.es)
