Al ornitorrinco le toca siempre el sambenito de bicho raro. Este mamÃfero peludo provisto de pico plano y pies palmeados, que pone huevos pero amamanta a sus crÃas y que tiene un espolón venenoso en las patas traseras parece una excentricidad de la evolución, una quimera.
Cuando los naturalistas lo hallaron en Australia en el siglo XIX alguien sugirió que era fruto del último instante de la creación, un ser formado con las piezas sueltas que le sobraron al hacedor tras ensamblar al resto de animales.
Sin embargo, no fue el último que llegó a la fiesta, sino uno de los más madrugadores. El ornitorrinco (’Ornithorhynchus anatinus’) es sumamente primitivo, el mamÃfero cuya lÃnea evolutiva más se aleja del ser humano.
Noticia completa | Mitad ave, mitad mamÃfero: desvelan las claves genéticas del ornitorrinco (El Mundo)
