Al final van a tener razón todos esos extranjeros que llegan a España y elogian, en general con una copa en la mano, el carácter abierto de los habitantes de este paÃs, la costumbre de los locales de matar el tiempo en interminables comidas y noches de celebración, y la forma inquisitiva en que preguntan a desconocidos por los detalles más personales. Por no hablar de la tendencia a convertir las diferencias de opinión más convencionales en ruidosas disputas de las que salen a la luz todas las debilidades.
La crispación puede tener sus inconvenientes, pero de lejos parece mucho mejor solución que enterrar los problemas en los sótanos.
“No hay duda: es Austria”, reza el eslogan de la campaña turÃstica lanzada en los meses anteriores a la Eurocopa de fútbol. Es lo mismo que han pensado muchos en Europa al leer las escalofriantes noticias sobre Josef Fritzl y su familia enterrada en vida.
ArtÃculo completo | Sotanos austriacos (El mapa del mundo)


