Lo cuenta Antonio Casado:
La huelga de los funcionarios de Justicia anticipa lo que se le viene encima al Gobierno socialista en materia de conflictos sociales, como consecuencia del paro y la creciente pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Desempleo e inflación son los principales anunciadores del ruido de cacerolas. También en el sector público.
En esas circunstancias sale de Moncloa la consigna de mantenerse firmes frente a las pretensiones salariales de los funcionarios. Se trata de no sentar precedentes ante futuras protestas de los trabajadores en otras áreas del sector público. Por eso el Gobierno se ha tomado la negociación con los convocantes de la movilización en los servicios judiciales no transferidos como un ensayo para otras que esperan en la recámara sindical y ponen en serio peligro las promesas electorales con cargo al superávit presupuestario.
Artículo completo: Huelga judicial y ruido de cacerolas en el sector público (El Confidencial)











