Lo escribe Federico Quevedo: Una semana rara ésta que termina: mientras el PP sigue sin encontrarse y Rodríguez se dedica a jugar al parchís, cada día que pasa nos damos un nuevo susto morrocotudo en lo que a la profundidad de la crisis se refiere a la espera de que alguien, supuestamente el Gobierno, decida si hace algo por aliviar lo que se nos viene encima, que es de aúpa. Son éstos como días de transición, de espera, pero lo cierto es que los problemas, que cada vez son más graves, no se toman vacaciones, y va siendo hora de que los políticos demuestren un poco de interés por ellos: unos porque les toca ponerles solución, otros porque su obligación es vigilar y controlar que el Gobierno haga lo que debe. Pero en lugar de eso, como digo, unos y otros se han instalado en su particular dolce far niente.
Artículo completo: Las buenas maneras de ZP tienen trampa (y cartón) (El Confidencial)
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