Feb 26
Lo escribe Enric Sopena: ¿Puede ser presidente del Gobierno democrático de España quien es capaz de acusar a su oponente, sin fundamento alguno, de haber agredido a las víctimas del terrorismo? Pues eso, exactamente eso, es lo que ha hecho Mariano Rajoy al final del debate. Por cierto, un debate espléndidamente dirigido y moderado por Manuel Campo Vidal, hace pocos días tan denostado -y de forma pérfida- por determinada prensa amarilla afín a Génova 13.
Artículo completo: Adiós al vendedor de humo (El Plural)


Febrero 27th, 2008 at 16:25
La opinión de semejante sectario no puede ser tenida en cuenta. Debe ser de los pocos que no se ha dado cuenta de las agresiones del Presidente a las victimas del terrorismo y por tanto el comentario cfarece de valor
Marzo 5th, 2008 at 10:38
Debe ser que intentar acabar con el terrorismo es ofensivo. Dar por zanjada la conversación cuando el terrorista exige precio político y el Gobierno se niega es ofensivo. Hacerlo con el permiso del Parlamento es ofensivo. Cuatro años con el número más bajo de víctimas de toda la historia de la democracia es ofensivo.
Seguro que las víctimas se sintieron menos ofendidas cuando Aznar llamó a ETA “Movimiento Nacional de Liberación Vasco”, o cuando en plena tragua “trampa” acercó presos etarras a prisiones vascas, o cuando utilizó a un obispo como interlocutor válido entre Gobierno y ETA.
La diferencia es que entonces la oposición no utilizó el terrorismo como arma electoral, porque es ruín y canallesco, y la iglesia le apoyó, porque todo el mundo sabe de que lado está la iglesia.
Es ruín utilizar el terrorismo como arma por alguien que se quiere denominar a si mismo demócrata. Es ruín utilizar a las vítimas como ofendidas cuando se las ha ofendido previamente más que nadie.
Y por cierto, llamar sectario a Enric Sopena… es demostrar lo poco que conoce el panorama político de este país. Hay que estar más abierto y contrastar las noticias con otros medios de comunicación menos afines a la ideología propia, porque si no se corre el serio riesgo de llamar sectario al demócrata, y no ser consciente de que el sectario es uno. Un saludo.