Nov 13
Lo cuenta José Andrés Rojo: “Una arrolladora ha pasado por el marxismo y se lo ha llevado por delante. Ésa es la impresión que se deriva, por lo menos, de la debilidad de su presencia en las discusiones teóricas recientes. Y es que hubo un tiempo en que frente al marxismo sólo había dos respuestas posibles: o sí o sí. Negarlo era una aberración; discutir sus postulados, una apostasía; cuestionar su eficacia práctica, no sólo un dislate sino la peor de las traiciones, pues se entraba directamente a las filas de la reacción”.
Artículo completo: Una mirada diferente (El rincón del distraido)