Empieza así… “Érase una vez un individuo que se sentía culpable por no haber sido como el Ché Guevara ni haber peleado en la montaña como un guerrillero heroico. Para aliviar sus insoportables sentimientos de inferioridad y culpa solía arrogarse las andanzas de un hermano suyo, quien había estado en la montaña y tenía la cruel costumbre de hacer sentir mal a su hermano miedoso por no haberse atrevido a hacer lo que él había hecho con tanta naturalidad y gusto. Un tercer hermano, menor que estos dos, había colaborado modestamente con la causa que los tres compartían, y simplemente se enorgullecía de su participación sin sentirse un héroe ni menos que nadie por no haber sido guerrillero heroico.”
Enlace: Parábola de los tres en el espejo (La Insignia)











